La educación virtual y un nuevo contrato pedagógico

Las aplicaciones apuntan a que el usuario no sea ya un mero demandante de contenidos, sino que se vuelva un productor de información y de su propio conocimiento.

Otras de las cuestiones clave para atender la educación virtual son las estrategias pedagógicas. El docente debe diseñar una estrategia para un estudiante que físicamente está ausente, pero que está mucho más cerca en términos de mediación tecnológica. Se debe atender la revisión y redefinición de estrategias didácticas en relación con la inclusión de tecnología y las potencialidades que ésta ofrece. Las nuevas tecnologías tienen que ser apropiadas en el contexto educativo siempre con un sentido didáctico.

El rol del educador virtual en el nuevo contrato pedagógico también se redefine. La idea del docente facilitador no se condice con la realidad actual. Hoy el profesor debe plantear estrategias de interacción, observar los emergentes o dificultades individuales, orientar hacia soluciones. Su rol pedagógico se relaciona más con modelizar la complejidad educativa.

En una clase presencial un profesor podrá tener cientos de alumnos, pero en el aula sólo participarán siempre dos o tres. En la plataforma virtual preguntan e interactúan casi todos los estudiantes en forma permanente. Aquí hay un cambio. La presencialidad no asegura el éxito en el proceso de enseñanza. En cualquier caso, ese éxito dependerá de que la estrategia didáctico-educativa esté bien definida y sea bien aplicada.